Productos etiquetados con 'Sardinas'
El amor prohibido del príncipe Pedro e Inés de Castro fue inmortalizado en la historia de Portugal. La Quinta das Lágrimas, en Coimbra, conocido por el sitio de sus encuentros, y el Monasterio de Alcobaça, donde descansan en magníficas tumbas trabajadas, son dos lugares todavía hoy inspiradores. ¡Pedro e Inés renacen, con la misma pasión de siempre, en las fiestas de Lisboa!
Representa el sabor que llena las bocas durante las Fiestas de Lisboa, pero también rinde homenaje a un producto tradicional y apreciado por los portugueses.
El amor prohibido del príncipe Pedro e Inés de Castro fue inmortalizado en la historia de Portugal. La Quinta das Lágrimas, en Coimbra, conocido por el sitio de sus encuentros, y el Monasterio de Alcobaça, donde descansan en magníficas tumbas trabajadas, son dos lugares todavía hoy inspiradores. ¡Pedro e Inés renacen, con la misma pasión de siempre, en las fiestas de Lisboa!
Esta sardina se inspira en un texto de Fernando
Pessoa en la que compara a los portugueses
con peces, nada más apropiado ilustrar una
sardina de las Fiestas de Lisboa. Su creadora,
María Miguel, se graduó en Diseño y Pintura en
la Universidad de Coimbra es diseñadora, pintora e ilustradora.
Inmersa en la diversidad de culturas que poblaron el barrio de Mouraria, uno de los barrios más tradicionales de Lisboa, esta sardina mantiene la portugalidade con sus azulejos y las plantas de albahaca, tan típicas de esta ciudad.
Vanguardista y revolucionaria, esta sardina es un collage que mezcla lo clásico con lo moderno, lo decorativo con lo gráfico, el nuevo arte con el industrial.
Los azulejos, el puente D. Luís, el Barco Rabelo, el río Duero, las casas de colores, el bullicio de los mercados reflejan una ciudad divertida y cosmopolita, a la que le gusta agitarse y avanzar con el tiempo. ¡Su tiempo!
Con una alusión a la pesca de altura pretende
simbolizar la sensación de pequeñez que nos
provoca la magnitud del mar, de su calma y sus
tormentas. Filipa Oliveira es diseñadora gráfica
y apasionada por la ilustración y el diseño in-dustrial. Actualmente trabaja en proyectos edi-toriales y diseño web.
En la cultura portuguesa, la sardina está prácticamente asociada a la parrilla, y como un icono que forma parte del universo de cualquier ciudad portuguesa. Siendo Bordallo Pinheiro un ejemplo en la producción de imágenes asociadas a la cultura de Portugal, se consideraba que hasta hoy no había disponible en Portugal ni en el resto del mundo, ningún universo de producción en este conjunto emblemático de la cultura nacional. Es un conjunto que a través de los tiempo vio crecer la nación, manteniendo prácticamente una misma estética, atemporal y contemporáneo, que podría ser propuesto perfectamente para la nueva imagen de la bandera nacional.¡Viva Portugal! ¡Viva Bordallo Pinheiro! ¡Viva Isaque Pinheiro! Y viva la Sardina... en la parrilla, claro!
El artista cuenta como una sardina anónima
para participar en las Fiestas de Lisboa necesi-ta de una decoración arquitectónica, por ello eli-ge uno de los símbolos de la ciudad, el elevador
de Santa Justa, para se llen de color y tradición.
Su autor, Federico Lencastre, se licenció en Di-seño de comunicación, pero ha desarrollado su
trabajo en ilustración y en el mundo editorial.
Patrón de Lisboa, San Antonio lleva al Niño Jesús en sus brazos y bendice los matrimonios. Ofrece a la ciudad una fiesta tradicional sin igual en la que la alegría se engalana con manjericos (albahaca) y la principal protagonista es Su Majestad Doña Sardina.
¡Enhorabuena! Eres el feliz propietario de una Sardinha Bêbeda. Las características de este artículo hacen de él uno de los objetos decorativos indispensables para la mujer y el hombre modernos, que permite colocar una dosis de aguardiente nacional (¡no incluido!); un bonito recuerdo de Caldas da Rainha. Edición especial numerada y limitada a 99 ejemplares.
La sardina, de color negro y azul plata, es más oscura en el dorsal y más clara en los flancos y en el vientre.
Habita en el noreste del Atlántico y
en el mar Mediterráneo, donde vive en las zonas
costeras entre los 25 y 100 metros de profundidad.
Se mueve en grandes bancos, que durante el día se
protegen de los pescadores bajando a aguas más
profundas y que, por la noche, suben a la superficie
para alimentarse de algas y pequeños crustáceos.
La época de puesta va de octubre a abril,
época en la que es más delgada y menos sabrosa.
La sardina es el pescado más popular en las fiestas
y celebraciones populares del verano portugués,
así como la principal materia prima de la industria
conservera portuguesa.