Madonna, niña y mujer, reina del pop y siempre en Vogue. No le llegaba el estrellato mundial, por eso vino a tierras lisboetas a convertirse en la reina de las sardinas más fumadoras. Madonna es una sardina top, irreverente, sensual, brillante, y ahora parte de Portugal y de lo que esto tiene para el mundo. Madonna o una buena sardina, o, ¿por qué no las dos en una sola?